En la jornada del 10 enero, se cumplieron 35 años de título de Uruguay como campeón del «Mundialito». Si bien el evento se desarrolló enteramente en Montevideo, San José tuvo un papel fundamental ya que el cuartel general de la selección se instaló en la Hostería del Parque Rodó y aquí se desarrollaron los entrenamientos previos y durante la competencia. Gerardo Viña recuerda aquella época donde desarrolló su labor periodística y esto comenta:
SORPRESA
En San José fue una novelería el hecho de que la selección de Uruguay que iba a jugar el Mundialito decidiera establecer su base aquí en la ciudad. Un torneo que fue importante en lo deportivo, pero que uno con el correr del tiempo y con nuevos elementos uno termina pensando que fue algo similar al Mundial de Argentina en 1978, una maniobra de la dictadura que de alguna forma quería trascender desde el punto de vista publicitario ya que estaba pegando sus últimos manotones. Más allá de esto, en aquel momento me sorprendió que el combinado celeste hubiera decidido poner su campo de operaciones en la Hostería del Parque Rodó. Fue allí el lugar de trabajo permanente, uno que es amante de la actividad periodística se instaló prácticamente como uno más de los jugadores de esa selección que comandaba Roque Máspoli junto al profesor Jorge Trigo. Al torneo llegaron los mejores equipos con su mejor potencial, estuvieron Alemania, Italia Holanda, Argentina y Brasil. Frente a esos equipos el seleccionado nacional consiguió algo impensado en la previa.
UN EVENTO ESPECIAL PARA LA CIUDAD
Lo cierto es que aquí en San José lo vivimos de manera especial por todo lo que se genera en torno a un equipo uruguayo. Había grandes jugadores, Rodolfo Rodríguez en el arco, Hugo de León y el “Indio” Olivera en el fondo, junto a hombres de ofensiva muy destacados. El pueblo maragato también se instaló en el Parque Rodó, para observar los entrenamientos y para intentar sacarse fotografías. En aquel momento estábamos muy lejos de la tecnología de hoy, obtener una imagen no era un tema sencillo. Tenías que conseguir que alguien te prestara una cámara o que algún fotógrafo buscando hacer su negocio te la sacara y luego la vendía. Las jóvenes maragatas iban también con su interés particular, no solo el futbolero sino que el del futuro. Aquellos tipos que aparecían en la tele, que eran las portadas de los diarios, eran evidentemente atractivos. Muchos colegas montevideanos se instalaron en la ciudad, para cubrir prácticas que se daban tanto en el parque como en el estadio, de hecho hay un partido muy recordado en el Casto Martínez Laguarda entre la selección uruguaya y la de San José. Naturalmente que los pocos medios locales genuinos también nos hicimos eco del acontecimiento, y en tal sentido es importante ubicarse en la época. Solo existía una radio que era la vieja Radio 41, y en materia de prensa escrita aparecían “Los Principios” y el “Aquí está” una vez por semana. En mi caso personal trabajé para Radio Sport de Montevideo, haciendo notas a los jugadores de las cuales recuerdo una muy especial con Waldemar Victorino que me recibió engripado en su habitación y que desde la cama, conmigo sentado a los pies de la misma, contestó mis preguntas. Algo que también sucedió aquí en San José fue el último corte del plantel donde fueron eliminados tres jugadores, uno de ellos el golero Carlos Goyén. A uno le parecía que esas cosas a nivel profesional se toman como algo natural pero recuerdo muy bien la tristeza que invadió al grupo al enterarse de la novedad.
GUERRA MUSICAL
Recuerdo también que había una guerra particular entre Víctor Hugo Morales y la organización. Los militares habían mandado a hacer una canción del torneo mientras que la gente de Radio Oriental con el coloniense al mando también realizó un tema. No pudieron los organizadores hacer prender la suya debido a que cada vez que se emitía en el estadio nacía un abucheo ensordecedor desde todos los rincones del Centenario. Sin embargo, la canción de Morales si pegó y aún hoy se canta, de la mano de la letra de Roberto Da Silva y Alberto Triunfo el “Uruguay te queremos, te queremos ver campeón” fue una verdadera pegada.
IDA Y VUELTA
La movida naturalmente también se dio en las idas y venidas a Montevideo para los partidos, nosotros íbamos con los jugadores y a medida de que corrían los días y se iban dando los resultados la expectativa crecía en todos. Hoy con el paso del tiempo da la sensación de que fue un torneo tirado de los pelos en el que Uruguay tenía todo para ganar, recuerdo que los alemanes batieron record en ingesta de cerveza, el problema es que no eran ni los pocos hinchas ni los dirigentes, sino que lo hacían los jugadores. En aquella época entrevistar a los jugadores era muy fácil porque habían muy pocos controles, al punto de que antes de la final junto a “Cacho” Mariño nos empeñamos en transmitir ese partido y acá en la radio habían desechado la idea porque les parecía una locura. Un día fuimos a Montevideo, hicimos gestiones y terminamos por la tarde en la puerta del estadio mientras se jugaba un partido. Nos paramos en el ingreso a la América, obviamente del lado de afuera. En un momento nos pareció que era más cómodo estar a la sombra y dimos un paso para adentro, después de estar allí ir hasta la oficina de acreditaciones ya no parecía ser una quimera y fuimos. Sin autorización de la gerencia de la radio habíamos sacado una hoja membretada donde poníamos los datos de todos los que íbamos a esa teórica transmisión, volvimos al pueblo ya en la noche con las acreditaciones para todos. Ibamos a ver todos los partidos, los que jugaba Uruguay y los otros. Todavía hago memoria y me encuentro a mí mismo colgado de los hombros de Cacho y yo haciéndole una nota a Diego Maradona a través del vidrio abierto de la ventanilla del ómnibus.
A FESTEJAR DONDE NACIÓ TODO
Fue muy especial el final de la historia, ya que luego de la final y con el título de campeón en el bolsillo, el plantel quiso volver a San José a recorrer la ciudad para agradecer el apoyo de nuestra población en todo el proceso. Recuerdo que el viaje de regreso, dentro del ómnibus de los jugadores, fue caótico. Salimos de Montevideo en un vehículo de Cotmi y los accesos eran un mundo de gente, hacíamos zigzag y prácticamente no se podía avanzar. Llegamos al puente de la Barra y yo me bajé del ómnibus del susto que tenía, me subí a la camioneta policial de Wilson Galoso que nos trajo hasta San José, era peor la camioneta que el ómnibus. Cuando llegamos a Herrera, le golpeé el vidrio de la camioneta y los dejé festejando y me fui para mi casa a dormir hasta el otro día. San José fue una fiesta, no quedó nadie que no saliera a la calle a saludar el pasaje de los jugadores. Únicamente comparable a la llegada de la selección de San José campeona del interior en 1975 y su regreso de Rivera con la copa, con las campanas de la iglesia al vuelo para recibir a los campeones. Fueron las dos oportunidades donde vi más gente concentrada en la calle por un evento deportivo.
GERARDO VIÑA NACIÓ EL 20 DE ABRIL DEL AÑO 1946. DESDE CHICO QUISIERON PROBAR SUS CONDICIONES PARA LA SUPERVIVENCIA, Y POR ESO LE PUSIERON UN SEGUNDO NOMBRE DIGNO DEL MÁS PROFUNDO BULLYNG (QUE EN AQUELLA ÉPOCA NO TENÍA NOMBRE FASHION Y ERA DIRECTAMENTE CAZAR DE PINTA A UN GIL). LUDOVINO FUE LA ELECCIÓN Y AQUEL GURÍ DEMOSTRÓ SER GUAPO DESDE SUS PRIMEROS AÑOS, SUPERANDO LAS BROMAS PONZOÑOSAS DE ESOS SERES MALIGNOS QUE SON LOS NIÑOS.
CON OFICIO DE ZAPATERO, EL RELATO EN RADIO FUE (Y ES AUNQUE AHORA ESTÉ UN POCO REVIRADO) SU GRAN PASIÓN. SUS INICIOS EN EL PERIODISMO DEPORTIVO SE REMONTAN 50 AÑOS ATRÁS, EN LA VIEJA CW 41, POSTERIORMENTE PASÓ A RADIO SARANDÍ DONDE FUE FINALISTA DEL FAMOSO CONCURSO DE RELATORES (DONDE COMPARTIÓ MICRÓFONO, MÁS NO IDEALES POLÍTICOS, CON PEDRO BORDABERRY). FUE PARTE DE RADIO CENTENARIO, LA RADIO, RADIO CERRO LARGO, RADIO MUNDO, OTRA VEZ RADIO 41, FM PRINCIPAL, EL LUGAR FM Y UN NUEVO PASAJE POR 1360 AM.
GRAN CONTADOR DE HISTORIAS, HA MONTADO UN TALLER DE ZAPATERÍA DONDE SE HACE CULTO DEL ARTE DE LA CONVERSACIÓN DE LOS DISTINTOS TEMAS QUE HACEN A LA REALIDAD NACIONAL Y DEPARTAMENTAL: FÚTBOL Y POLÍTICA. EN MEDIO DE ESA VORÁGINE A VECES TAMBIÉN TRABAJA SOBRE CALZADOS QUE EN CITA TEXTUAL: “QUÉDENSE TRANQUILOS QUE VAN A ESTAR PARA EL PRÓXIMO VIERNES”.
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